El 14 de agosto de 2005, el Vuelo 522 de Helios Airways voló durante más de dos horas con el piloto automático y sin nadie consciente a los mandos: la tripulación y los pasajeros habían perdido el conocimiento por falta de oxígeno. En los últimos minutos, un solo hombre seguía despierto: Andreas Prodromou, tripulante de cabina y piloto comercial.
Los dos cazas F-16 griegos que interceptaron el avión a las 11:23 vieron el asiento del comandante vacío y al primer oficial desplomado. Hacia las 11:49, el piloto de uno de los cazas vio a un hombre con camisa azul claro entrar en la cabina de mando y sentarse a la izquierda. Era Andreas.
Su historia suele quedar en segundo plano frente a los fallos técnicos y humanos que causaron el accidente. Aquí la contamos con los datos del informe oficial.
¿Quién era Andreas Prodromou?
Foto: Find a Grave
Andreas Prodromou
Piloto comercial que trabajaba como tripulante de cabina en Helios Airways. Fue el único a bordo que llegó a los mandos del Vuelo 522 en sus últimos minutos.
| Nombre completo: | Andreas Prodromou |
| Edad: | 25 años |
| Ocupación: | Tripulante de cabina · piloto comercial (CPL) |
| Vuelo: | Helios Airways 522 |
| Última acción: | Llegó a los mandos e intentó controlar el avión |
Andreas Prodromou era un chipriota-británico de 25 años y el único hombre de la tripulación de cabina en aquel vuelo. No era solo tripulante: tenía una licencia de piloto comercial del Reino Unido, con habilitación de vuelo instrumental, desde 2003. Lo que no tenía era la habilitación para pilotar el Boeing 737.
Esa formación lo convertía en la única persona a bordo con alguna posibilidad de actuar cuando el resto de los ocupantes quedó inconsciente por la hipoxia.
¿Por qué fue el único que quedó consciente?
El avión despegó con el selector de presurización en manual, y la cabina fue perdiendo presión a medida que subía. Cuando la altitud de la cabina pasó de 14.000 pies, cayeron las máscaras de los pasajeros, que dan oxígeno durante unos 12 minutos. Cuando se agotaron, todos perdieron el conocimiento.
La hipoxia no avisa: produce confusión, y a veces euforia, antes de la pérdida de conciencia, y quien la sufre no suele darse cuenta.
La tripulación de cabina dispone además de botellas de oxígeno portátiles, distintas de las máscaras de los pasajeros. De las cuatro que había a bordo, tres aparecieron con la válvula abierta. El informe no puede afirmarlo, pero lo más probable es que Andreas aguantara gracias a ellas hasta llegar a la cabina de mando.
Los últimos minutos del vuelo 522
Cuando Andreas se sentó a los mandos, el avión llevaba más de una hora dando vueltas en la espera de Kea con el piloto automático, y los depósitos estaban casi vacíos. La grabadora de cabina recoge los avisos de la puerta y el silbido de una máscara al inflarse.
11:49:50. El motor izquierdo se para por falta de combustible. El avión deja la espera y empieza a descender, con altibajos que el informe interpreta como posibles intentos de controlarlo.
11:54:18. La grabadora recoge su voz diciendo MAYDAY varias veces. No pulsó el botón de transmitir, así que nadie lo oyó por radio.
11:59:47. Se para el motor derecho, a unos 2.160 metros de altitud. A esa altura, Andreas hizo un gesto al piloto del caza y señaló hacia abajo.
12:03:32. El Boeing 737 se estrella en las colinas de Grammatikó, al noreste de Atenas. Mueren las 121 personas a bordo.
Horas locales, según el informe oficial de la AAIASB griega.
Andreas fue el último a bordo que luchó por el avión. Su intento no bastó para evitar el desastre.
¿Pudo Andreas salvar el avión?
La gran pregunta es si, con más tiempo, habría podido aterrizar. Los datos dejan muy poco margen:
Cuando llegó a los mandos, al avión le quedaban minutos de combustible.
Los motores se pararon por falta de combustible, así que, aunque lograra controlar el avión, no tenía empuje para llegar a una pista.
Llevaba mucho tiempo respirando muy poco oxígeno, y es probable que la hipoxia ya le estuviera afectando.
No tenía la habilitación del 737: sabía volar, pero no ese avión.
Lo intentó en unas condiciones en las que salvar el avión era prácticamente imposible.
Un héroe en un vuelo condenado
Andreas Prodromou no tenía ninguna posibilidad real de salvar el Vuelo 522, pero eso no le impidió intentarlo hasta el final. Su historia recuerda que, incluso en las situaciones más desesperadas, hay quien sigue luchando.
El Vuelo 522 quedó marcado por un selector de presurización mal colocado y una cadena de errores humanos, pero también por la historia de un hombre que no se rindió.
La historia completa del vuelo, desde el selector de presurización hasta el último minuto, está en el episodio 4 del podcast y en la investigación de Helios 522.
A la memoria de Andreas Prodromou
Andreas Prodromou, piloto comercial que trabajaba como tripulante de cabina, fue el único que seguía consciente en los últimos minutos del Vuelo 522. Llegó a los mandos y dijo MAYDAY varias veces, pero el avión ya no tenía combustible. Tenía 25 años.

