Torre de control del aeropuerto de Múnich-Franz Josef Strauß (EDDM)
El 27 de marzo de 1977, en Los Rodeos, la niebla era tan espesa que desde la torre no se veía la pista. Los controladores no tenían radar de superficie: para saber dónde estaba cada avión, dependían por completo de lo que les decían los pilotos por radio. Aquella tarde, dos Boeing 747 coincidieron en la misma pista sin que nadie en la torre pudiera verlo. El resultado fue el peor accidente de la historia de la aviación.
El radar de superficie existe precisamente para eso: para que los controladores vean lo que pasa en tierra aunque no puedan verlo con sus ojos. Permite seguir los aviones y los vehículos que se mueven por la plataforma, las calles de rodaje y las pistas, sobre todo en aeropuertos grandes, de noche o con poca visibilidad.
¿Qué es el radar de superficie?
Es un sistema de vigilancia que usa ondas de radio para detectar y seguir aviones y vehículos en el aeropuerto. A diferencia de los radares que se usan para controlar el tráfico en el aire, está pensado para el movimiento en tierra: muestra la posición y la trayectoria de todo lo que se mueve sobre el asfalto.
¿Cómo funciona un radar de superficie?
La antena gira sin parar. Cada vez que su haz barre un avión o un vehículo, el eco aparece en la pantalla del controlador. Activa la niebla y mira qué sigue viéndose.
Simulación simplificada con fines divulgativos. Un radar de superficie real gira mucho más rápido y distingue objetos de pocos metros.
La antena emite ondas de radio de alta frecuencia sobre el aeropuerto. Esas ondas chocan contra los aviones y los vehículos y vuelven reflejadas hacia el radar.
El receptor analiza la señal que vuelve para calcular la posición, la dirección y la velocidad de cada objeto.
Esos datos se muestran en las pantallas de la torre de control, y así los controladores pueden gestionar el tráfico en tierra aunque no lo vean por la ventana.
Radar de superficie y multilateración
El radar de superficie detecta cualquier avión o vehículo, aunque no lleve el transpondedor encendido, pero por sí solo no sabe quién es cada uno.
La multilateración (MLAT) usa varias antenas repartidas por el aeropuerto que captan las señales del transpondedor de cada avión. Comparando cuándo llegan a cada antena calcula su posición con mucha precisión, y además lo identifica. Solo funciona si el transpondedor está encendido.
Por eso los grandes aeropuertos combinan los dos, junto con los datos que emite el propio avión (ADS-B). El radar ve todo lo que se mueve; la multilateración y el ADS-B dicen quién es cada uno.
La historia completa de Tenerife está en el episodio 1 del podcast y en la investigación de Los Rodeos. Y para saber más sobre el espacio por el que se mueven los aviones en tierra, lee la plataforma del aeropuerto.

