Columbia sts-107: El regreso que nunca llegó

El sábado 1 de febrero de 2003, poco antes de las ocho de la mañana en Texas, mucha gente salió a la calle al oír un estruendo y vio varias estelas brillantes cruzando el cielo. En Houston, el control de misión acababa de perder la señal del Columbia, que volvía de dieciséis días de ciencia en órbita y tenía previsto aterrizar en Florida un cuarto de hora después. Los siete astronautas murieron cuando el orbitador se desintegró sobre Texas.

La causa física cabe en una frase: un bloque de espuma de menos de un kilo se desprendió del tanque externo durante el despegue y abrió un agujero en el borde de ataque del ala izquierda. Lo inquietante es lo demás. La NASA llevaba veinte años viendo caer esa espuma, el impacto se vio en los vídeos al día siguiente y varios ingenieros pidieron fotografiar el ala en órbita. La comisión investigadora, el CAIB, concluyó que la cultura de la organización tuvo tanto que ver con la pérdida del Columbia como la propia espuma.

Aquí recorremos el vuelo con los datos del informe oficial: los 81,7 segundos que lo decidieron todo, las imágenes que nunca se tomaron, la reentrada minuto a minuto, la investigación y sus 29 recomendaciones, la memoria de las víctimas y lo que cambió después.

7astronautas fallecidos: toda la tripulación
81,7 stras el despegue se desprendió la espuma
61 kmde altitud y Mach 18,1 en la última señal
28.ªmisión del Columbia; 113.ª del programa
38 %del peso en seco recuperado: más de 84.000 piezas
Columbia STS-107 — Ficha del accidente
Lanzamiento:Jueves 16 de enero de 2003, 10:39 EST (15:39 UTC) · Centro Espacial Kennedy, plataforma 39-A (Florida)
Pérdida de señal:1 de febrero de 2003, 13:59:32 UTC · 08:59:32 EST (hora del informe) · 07:59:32 en Texas (CST) · ruptura hacia las 14:00:18 UTC
Vehículo:Orbitador Columbia (OV-102) · tanque externo ET-93 · dos aceleradores sólidos
Operador:NASA, con United Space Alliance como contratista principal de operaciones
Misión:STS-107 · misión científica con el módulo SPACEHAB y unos 80 experimentos · aterrizaje previsto a las 14:16 UTC
Ocupantes:7 astronautas: 6 de la NASA y 1 de la Agencia Espacial de Israel
Víctimas:7 fallecidos, ningún superviviente · 2 muertos más en la búsqueda de restos
Lugar:Última señal a 61,2 km (200.700 ft) y Mach 18,1, cerca de Dallas · ruptura sobre Texas a más de 16.000 km/h · restos de Texas a Luisiana
Fase:Reentrada, 16 minutos antes del aterrizaje
Causa física:Brecha en el panel RCC 8 del borde de ataque izquierdo, abierta por espuma del tanque a T+81,7 s
Investigación:EE. UU.Columbia Accident Investigation Board (CAIB) · volumen I publicado el 26 de agosto de 2003
Orbitador Columbia (OV-102) — Ficha técnica
Fabricante:Rockwell International, Palmdale (California), desde 1975
Entrega:25 de marzo de 1979, a Kennedy, con parte de las losetas sin instalar
Primer vuelo:STS-1, 12 de abril de 1981: el primer transbordador en el espacio
Historial:28 misiones · 300,74 días en el espacio · 4.808 órbitas · unos 201 millones de km (125,2 millones de millas)
Particularidades:Más pesado que sus hermanos y el único con esclusa interna: volaba misiones científicas, no a la Estación
Última gran revisión:Parada de mantenimiento mayor en Palmdale, alargada seis meses por el cableado
Borde de ataque:22 paneles de RCC por ala; en la izquierda solo se habían sustituido el 10 y el 11
Registrador:MADS: unos 800 sensores grabados a bordo, sin transmitir · hallado casi intacto el 19 de marzo de 2003
Despegue del transbordador Columbia desde el Centro Espacial Kennedy
Despegue del Columbia (OV-102) desde el Centro Espacial Kennedy; misión sin identificar.Foto: NASA · dominio público (imagen ya alojada en la web; origen por confirmar)
Emblema de la misión STS-107
Emblema de la misión STS-107, con los nombres de los siete tripulantes.NASA · Wikimedia Commons · dominio público

Línea temporal

Condiciones: lanzamiento a 18 °C, con nubes dispersas y viento en calma · tiempo dentro de límites en Kennedy el 1 de febrero. La meteorología no influyó.

Factores clave: espuma del tanque · brecha en el panel RCC 8 izquierdo · imágenes en órbita anuladas · un modelo de daños fuera de rango.

Desliza hacia la derecha →
Misión normalDaño y decisiones en tierraReentrada anómalaPérdida del vehículo
15:39
16 ENE

Despegue desde la plataforma 39-A del Centro Espacial Kennedy.

T+81,7 s
16 ENE

Un bloque de espuma de 0,76 kg se suelta del tanque y golpea el ala izquierda.

DÍA 2
17 ENE

Se ve el impacto en los vídeos y llega la primera petición de imágenes del ala.

DÍA 6
21 ENE

Primera reunión del equipo de evaluación de restos y dos peticiones más.

DÍA 7
22 ENE

La solicitud al Departamento de Defensa se anula en 90 minutos.

DÍA 8
23 ENE

Un correo dice al comandante y al piloto que el impacto no preocupa.

13:15:30
1 FEB

Encendido de salida de órbita sobre el océano Índico.

13:44:09
1 FEB

Interfaz de entrada a 122 km (400.000 ft) sobre el Pacífico.

13:48:39
1 FEB

Primer dato anómalo en el ala izquierda, grabado a bordo; Houston no lo ve.

13:53:26
1 FEB

Sobre California, desde tierra se ven fragmentos que se desprenden.

13:54:24
1 FEB

Primer aviso en Houston: cuatro sensores hidráulicos sin lectura.

13:58:20
1 FEB

Entra en Texas y suelta la loseta hallada en Littlefield.

13:59:15
1 FEB

Se pierde la presión de los neumáticos izquierdos.

13:59:32
1 FEB

Última llamada, cortada. Pérdida de señal.

≈14:00:18
1 FEB

Cámaras de aficionados graban la ruptura sobre Texas.

Fragmentos del Columbia dejando estelas en el cielo de Texas durante la desintegraciónFoto: Der Spiegel (licencia no libre)
14:16
1 FEB

Hora prevista de aterrizaje. La NASA declara la contingencia.

El informe del CAIB da las horas en hora del Este (EST = UTC−5); Texas y Houston estaban en CST (UTC−6). Para los días en órbita el informe no siempre da hora, solo el día de vuelo.

Entre el golpe y la pérdida del vehículo pasaron dieciséis días. La brecha que la espuma abrió en el ala izquierda durante el ascenso no dio señales claras en órbita, y en la reentrada dejó pasar al interior del ala aire a varios miles de grados que fue fundiendo su estructura de aluminio durante algo más de diez minutos. La tripulación no sabía que el vehículo estaba dañado y no se declaró ninguna emergencia a bordo. Con siete muertos, el Columbia es, junto con el Challenger en 1986, una de las dos pérdidas de tripulación del programa del transbordador en sus 135 misiones.

Siete personas, dos turnos y un laboratorio en órbita

STS-107 fue una misión científica dedicada, algo cada vez más raro en un programa volcado en la Estación Espacial. La tripulación se anunció en julio de 2000 y el vuelo acumuló trece retrasos antes de despegar. A bordo iban unos ochenta experimentos, repartidos entre dos equipos, el rojo y el azul, que se turnaban las veinticuatro horas en el módulo SPACEHAB de la bodega. Los siete trabajaron sobre un supuesto esencial: que el vehículo se había preparado como debía y que, si surgía un problema, había un camino claro para llevarlo a quien pudiera decidir. En STS-107 ese pacto se rompió en tierra, no en la cabina.

Retrato oficial de Rick D. Husband
Comandante
Rick D. Husband

45 años · coronel de la Fuerza Aérea de EE. UU.

Horas de vuelo+3.800 h
Vuelos espaciales2.º (STS-96)

Piloto de pruebas con más de 40 tipos de avión. Pilotó STS-96, el primer acoplamiento con la Estación.

Retrato oficial de William C. McCool
Piloto
William C. McCool

41 años · comandante de la Marina de EE. UU.

Horas de vuelo+2.800 h
Vuelos espaciales1.º

Piloto de pruebas de la Armada, con más de 400 apontajes.

Retrato oficial de Michael P. Anderson
Jefe de carga útil
Michael P. Anderson

43 años · teniente coronel de la Fuerza Aérea

Horas de vuelo+3.000 h
Vuelos espaciales2.º (STS-89)

Físico y piloto instructor; coordinaba la ciencia a bordo.

Retrato oficial de Kalpana Chawla
Ingeniera de vuelo · especialista
Kalpana Chawla

41 años · ingeniera aeroespacial

Horas de vuelo—
Vuelos espaciales2.º (STS-87)

Nacida en Karnal (India), doctora en ingeniería aeroespacial e instructora de vuelo.

Retrato oficial de David M. Brown
Especialista de misión
David M. Brown

46 años · capitán de la Marina de EE. UU.

Horas de vuelo+2.700 h
Vuelos espaciales1.º

Médico y aviador naval. De estudiante actuó en un circo como acróbata y monociclista.

Retrato oficial de Laurel B. Clark
Especialista de misión
Laurel B. Clark

41 años · comandante de la Marina (ascenso a capitán aprobado)

Horas de vuelo—
Vuelos espaciales1.º

Médica naval; llevaba experimentos de biología y del sueño.

Retrato oficial de Ilan Ramon
Especialista de carga útil
Ilan Ramon

48 años · coronel de la Fuerza Aérea de Israel

Horas de vuelo—
Vuelos espaciales1.º

Piloto de caza y primer astronauta de Israel, responsable del experimento MEIDEX sobre el polvo atmosférico.

Edades y empleos según el informe del CAIB (vol. I, cap. 2); horas de vuelo según las biografías oficiales de la NASA («—» cuando no constan). Retratos oficiales de la NASA · Wikimedia Commons · dominio público.

Del lanzamiento a la desintegración

Los 81,7 segundos

El transbordador subía a unos 20 km de altitud y Mach 2,46 cuando un bloque de espuma se soltó de la rampa del bípode izquierdo, el carenado de espuma que cubría el anclaje del puntal izquierdo del bípode, el soporte delantero que une el orbitador al tanque externo. Según el CAIB, medía entre 53 y 69 cm de largo y pesaba unos 0,76 kg. La espuma frena en seco al chocar con el aire mientras el transbordador sigue acelerando: dos décimas de segundo después, el ala izquierda la alcanzó a unos 877 km/h (545 mph) de velocidad relativa. Es lo que pasa cuando una bolsa sale volando de la camioneta que va delante en la autopista, solo que esta pesaba casi un kilo.

El golpe cayó en la mitad inferior del panel 8 de carbono-carbono reforzado (RCC) del borde de ataque, una de las piezas que reciben de frente el calor de la reentrada. El RCC aguanta unos 1.650 °C (3.000 °F), pero es duro y quebradizo. El esquema muestra dónde estaba ese panel y qué contaron después los restos de cada zona del ala.

El borde de ataque del ala izquierda

Los 22 paneles de RCC, numerados del fuselaje hacia la punta. Elige una capa y pulsa un panel.

FUSELAJE ala izquierda (vista desde arriba) borde de salida y elevones zona estimada en vuelo: paneles 5–9 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 punta

Desliza el esquema hacia los lados →

Panel 8

Pulsa cualquier panel para ver su información.

22 por alaCada panel es único. El RCC trabaja entre −157 °C y 1.650 °C.
< 177 °CMáximo previsto para la estructura de aluminio, que funde a unos 660 °C.
A la vistaLa inspección tras cada vuelo era visual y al tacto: las grietas internas no se ven.

Esquema simplificado y sin escala, con fines divulgativos: la forma del ala y la longitud de cada panel no son reales. Datos: informe del CAIB, vol. I, apartados 3.3, 3.4, 3.6 y 3.7.

Dieciséis días en órbita: las peticiones de imagen

Ninguna cámara de seguimiento captó bien el golpe: una perdió al transbordador, otra estaba desenfocada y la tercera solo veía la cara superior del ala. Aun así, al día siguiente los analistas vieron que era el trozo de espuma más grande que habían visto golpear al orbitador tan tarde en el ascenso. Para saber qué había roto bastaba con pedir al Departamento de Defensa que fotografiara el ala. El CAIB cuenta tres peticiones distintas y al menos ocho «oportunidades perdidas» más. Ninguna se ejecutó, y el daño se estimó con Crater, un modelo usado muy lejos de los ensayos que lo validaban.

Tres peticiones, ninguna imagen

Cómo se pidieron las fotografías del ala y cómo se anularon, según el capítulo 6 del informe del CAIB.

17 de enero · día 2
Petición 1: el grupo de fotografía

Bob Page, jefe del grupo de análisis de imágenes, pide a Wayne Hale, responsable del programa en Kennedy, imágenes del ala en órbita. Hale acepta estudiarlo.

21 de enero · día 6
Petición 2: el contratista

Bob White, de United Space Alliance, traslada a Lambert Austin la inquietud de sus ingenieros. Austin consulta al Departamento de Defensa, pero no como petición formal.

21 de enero · día 6
Petición 3: el equipo de evaluación de restos

Su copresidente, Rodney Rocha, pide imágenes por correo a su dirección de ingeniería, no por la cadena de la misión. Los gestores lo leen como un deseo técnico, no como una necesidad operativa.

22 de enero · día 7
«¿Quién pide las fotos?»

Hale activa al Mando Estratégico. La presidenta del Equipo de Gestión de la Misión, Linda Ham, pregunta quién tiene un «requisito» de imágenes; nadie dice tenerlo, y la solicitud se anula: se hizo y se deshizo en 90 minutos.

23 de enero · día 8
«Un asunto muerto»

Un director de vuelo da el tema por cerrado. Otro, Steve Stich, escribe a Husband y McCool que el impacto no preocupa para la reentrada; se lo cuentan por si les preguntan en una entrevista.

Informe del CAIB, apartado 6.4 y apéndice D.13

A petición del CAIB, la NASA estudió qué se habría podido hacer. Reparar el ala con materiales de a bordo era de «alto riesgo». Rescatar a la tripulación con el Atlantis, ya en preparación para volar el 1 de marzo, era «difícil pero factible» si el peligro se reconocía antes del séptimo día de vuelo.

5reuniones del equipo de gestión en 16 días, no diarias
8+«oportunidades perdidas» además de las tres peticiones
Fuentes: CAIB, vol. I, apartados 6.3 y 6.4. El rescate es un estudio hecho a posteriori, con supuestos favorables.

La reentrada, minuto a minuto

Para volver, el orbitador encendió sus motores sobre el océano Índico y media hora después alcanzó la interfaz de entrada, a 122 km sobre el Pacífico, donde el aire empieza a frenarlo y a calentarlo. Desde ese momento, lo único que separa la estructura de aluminio de un aire a miles de grados es el escudo térmico, y en el ala izquierda del Columbia había un agujero. Casi todo lo que sabemos de esos minutos viene de la telemetría que llegaba a Houston y de un registrador de cinta que guardaba cientos de lecturas sin transmitirlas y que apareció casi intacto en un campo de Texas. Gracias a él se sabe que el ala empezó a fallar mucho antes de que nadie en tierra notara nada.

Del Pacífico a Texas en quince minutos

Horas UTC. a bordo solo quedó en el registrador · Houston lo vio el control de misión.

13:44:09EI
Interfaz de entrada

A 122 km sobre el Pacífico. Todo, según lo previsto.

13:48:39EI+270 s
El primer síntoma a bordo

Un sensor del larguero del borde de ataque izquierdo marca una deformación anómala: el aire ya entra por la brecha.

13:51:14 – 13:52:16
El larguero cede a bordo

El aire perfora el larguero detrás del panel 9 y entra en el ala, donde van cables y conductos hidráulicos.

13:53:26 – 13:56
Fragmentos sobre el oeste

Sobre California, Nevada, Utah, Arizona y Nuevo México, testigos en tierra graban fragmentos y destellos.

13:54:24EI+613 s
«Fuera de escala por abajo» Houston

Cuatro sensores de temperatura hidráulica del ala izquierda dejan de dar lectura. Es el primer aviso en el control de misión.

13:56:30 – 13:58:03
El control de vuelo compensa

El sistema de control aumenta bruscamente el ajuste de los alerones para contrarrestar la resistencia del ala izquierda.

13:58:20 – 13:59:15
Neumáticos y tren izquierdo Houston

Ya en Texas, se pierden una tras otra las presiones de los neumáticos del tren izquierdo.

13:59:32EI+923 s
Última llamada y pérdida de señal

A 61,2 km y Mach 18,1, la respuesta del comandante se corta a media palabra. Es el último dato que recibe Houston.

≈14:00:18EI+970 s
Pérdida de control y ruptura

Ni con los cuatro reactores de guiñada derechos se frena el giro a la izquierda. El orbitador se descontrola y se rompe.

Dato crítico

Con la misión científica cumplida, la tripulación no sabía que el vehículo estaba dañado. Según el CAIB, en ese régimen de vuelo y con ese diseño no había posibilidad de sobrevivir.

La trayectoria cruzaba Estados Unidos de oeste a este, rumbo a Florida. Tras la ruptura, la zona más densa de restos fue del sur de Fort Worth a Fort Polk, en Luisiana: las piezas ligeras, como las losetas, cayeron al principio, y las pesadas, como las turbobombas de los motores, llegaron más lejos. Ese reparto ayudó a reconstruir el orden en que se rompió el orbitador.

La trayectoria y el corredor de restos

Pulsa los puntos para ver qué pasó en cada lugar. Horas en UTC.

desde la interfaz de entrada (Pacífico) trayectoria prevista Houston 13:53:26 13:54:25 13:55:32–52 13:56:45 13:57:24 13:58:20 13:59:32 Kennedy
TEXASLUISIANA zona más densa de restos (aprox.) Houston Littlefield Pérdida de señal Fort Worth Dallas Corsicana Palestine Nacogdoches Lufkin Hemphill Angelina (helicóptero) Barksdale Fort Polk

Desliza el mapa hacia los lados →

Trayectoria y restosPérdida de señalCentro de recogidaBase de la búsquedaBúsqueda subacuáticaAccidente del helicóptero
13:59:32 · Pérdida de señal a 61,2 km y Mach 18,1, aproximándose a Dallas. Posición aproximada.

Mapa simplificado con fines divulgativos: la trayectoria une los cruces de frontera y las horas de la cronología del CAIB, y las posiciones de la pérdida de señal y de la franja de restos son aproximadas. Datos: CAIB, vol. I, cap. 2 y apartado 2.7. Mapa base: Natural Earth.

Informe del CAIB, apartados 3.3, 6.1 y 6.3 · El hallazgo clave

Una pieza diseñada para un roce, un golpe fuera de toda escala

El requisito de diseño del borde de ataque pedía resistir un impacto de apenas 0,006 pies-libra: más o menos una canica de 5 gramos que cae desde 16 centímetros. Se suponía que la espuma, sencillamente, no debía soltarse. Cuando se soltó, el daño se evaluó con una herramienta muy lejos de sus ensayos, y seis pérdidas anteriores de la misma rampa se leyeron como prueba de que no era peligrosa.

0,006 ft·lbenergía de impacto que debía resistir el borde de ataque según su requisito (≈0,008 J)
0,76 kgpesaba la espuma; chocó a unos 877 km/h relativos
×400volumen del trozo frente al máximo validado de Crater
6pérdidas previas conocidas de la rampa del bípode izquierdo
Fuentes: CAIB, vol. I, apartados 3.3 (requisitos del borde de ataque), 3.4 y 3.8 (masa y velocidad), 6.3 (Crater) y figura 6.1-7 (historial de la rampa). La comparación de la canica es nuestra y solo orientativa.
Tres años antes, otro problema conocido: el Concorde
Air France 4590 · París, julio de 2000
  • 57 reventones o pérdidas de presión de neumáticos desde 1976.
  • Un trozo de neumático de 4,5 kg golpea el ala a unos 500 km/h.
  • El depósito se rompe por un mecanismo que nunca se había visto en un avión civil.
  • 113 muertos. Se refuerzan depósitos y neumáticos.
Columbia STS-107 · febrero de 2003
  • Seis pérdidas previas de espuma de la misma rampa desde 1983.
  • Un bloque de espuma de 0,76 kg golpea el ala a unos 877 km/h.
  • El RCC, pensado para impactos mínimos, se rompe.
  • 7 muertos. Se rediseña el tanque y se inspecciona el escudo en cada vuelo.
Un fallo conocido y repetido, catalogado como algo con lo que se podía convivir, hasta que un golpe distinto encontró el punto débil. Lo contamos en el episodio del Concorde de Air France 4590.

Conceptos para entender el vuelo

Pulsa cada tarjeta para desplegarla.

Losetas cerámicas, mantas aislantes y paneles de carbono reforzado donde el calor es máximo. Funciona como el traje de un bombero: no enfría, solo impide que el calor llegue a lo de debajo.

Bastó una brecha en un solo panel para que el aire caliente llegara a la estructura.

Tejido de carbono cocido varias veces y protegido con carburo de silicio. Aguanta unos 1.650 °C, pero es quebradizo, como una fuente de horno: resiste el calor y se raja si cae al suelo.

El panel 8 izquierdo era original: había volado en las 27 misiones anteriores del Columbia.

El depósito naranja llevaba hidrógeno y oxígeno líquidos a −253 °C y −183 °C. La espuma evita que se forme hielo, como el corcho de una nevera portátil. En algunos puntos se aplicaba a mano.

El trozo salió de la rampa del bípode izquierdo del tanque ET-93, rociada a mano.

A más de Mach 20, el aire no tiene tiempo de apartarse: se comprime delante del vehículo y se calienta a miles de grados, como una bomba de bicicleta al inflar, pero a escala enorme.

Dentro del ala, el aire que entraba por la brecha superó probablemente los 2.760 °C (5.000 °F).

El MADS grababa en cinta datos de ingeniería que no se enviaban a tierra. No estaba diseñado para sobrevivir a un accidente.

Sus 800 sensores rellenaron un hueco de 30 s de telemetría y añadieron 14 s tras la pérdida de señal.

Una ecuación empírica para estimar el daño en losetas, validada con proyectiles de hasta 3 pulgadas cúbicas. Usarla con algo mucho mayor es como calcular la frenada de un camión con la tabla de una bicicleta.

Para el RCC, la conclusión se basó en el criterio, no en el análisis.

«En familia» es lo ya visto y entendido; «seguridad del vuelo», lo que exige actuar; «turnaround», lo que se arregla entre vuelos. Como el ruido del coche que «siempre ha hecho»: deja de preocupar sin que nadie sepa de dónde viene.

Los gestores trataban la espuma como un asunto de mantenimiento.

El Equipo de Gestión de la Misión (MMT) decidía durante el vuelo; el equipo de evaluación de restos (DAT), de ingenieros de la NASA y contratistas, analizaba el impacto.

A las reuniones del MMT no llegó ninguna valoración del daño al RCC.

La investigación: siete meses para encontrar dos causas

La NASA tenía previsto qué hacer si perdía un transbordador. A las 10:30 de la mañana del 1 de febrero, hora del Este, su administrador, Sean O'Keefe, activó la junta externa que contemplaba su plan de contingencias, y esa misma tarde, a propuesta de su presidente, el almirante retirado Harold W. Gehman Jr., pasó a llamarse Columbia Accident Investigation Board (CAIB). Gehman pidió reescribir el mandato para garantizar su independencia: presupuesto, personal y registros propios, y publicación simultánea del informe para el Congreso, la Casa Blanca, la NASA, las familias y el público. La junta renunció a buscar culpables o responsabilidades legales: lo suyo era una investigación de seguridad, con un planteamiento doble, explicar qué se rompió y, sobre todo, qué permitió que se rompiera. El volumen I del informe se publicó el 26 de agosto de 2003.

≈7 mesesde investigación
13miembros de la junta
≈120investigadores propios
+3.000elementos revisados en el árbol de fallos
5vías de análisis independientes
29recomendaciones, 15 antes de volver a volar

Cuatro grupos de trabajo

IGestión, materiales y seguridad
Material, mantenimiento y aseguramiento de la seguridad.Barry, Deal y Turcotte
IIFormación y operaciones
Formación, operaciones y actuación de tierra y tripulación.Hess, Wallace y, después, Ride
IIIAnálisis técnico
Ingeniería y restos: de aquí salió la causa física.Hallock, Hubbard y, después, Tetrault, Widnall y Osheroff
IVHistoria, presupuesto y cultura
Cómo influyeron la historia, el presupuesto y la cultura.Logsdon, Ride y Hubbard

Fuente: CAIB, vol. I, resumen y apéndice A.

Cinco vías que llegan al mismo sitio

Para demostrar la causa física, el CAIB no se apoyó en una sola prueba. Siguió cinco líneas de análisis por separado (aerodinámica, térmica, cronología de los sensores, reconstrucción de los restos e imágenes) y comprobó que todas llevaban a la misma conclusión: una brecha en el borde de ataque izquierdo, junto al panel 8. Después lo confirmó con ensayos de impacto. Antes había descartado más de 3.000 elementos de un árbol de fallos.

01Aerodinámica
El control de vuelo compensó durante minutos una resistencia creciente en el ala izquierda, hasta que no pudo más.
02Térmica
Los modelos reproducen las temperaturas registradas con una brecha en el borde de ataque de unos 25 cm.
03Cronología de sensores
El orden en que fallaron los sensores dibuja el avance del aire caliente desde detrás de los paneles 8 y 9.
04Restos
Los paneles 8 y 9 tenían más escoria, depositada primero sobre el panel 8, y las losetas de detrás cayeron más al oeste.
05Imágenes
Los vídeos del lanzamiento fijaron el momento del golpe (81,9 s), el tamaño del trozo y su velocidad.

La prueba definitiva: disparar espuma contra un ala

Muchos ingenieros seguían sin creer que un material tan ligero pudiera romper el RCC. Para cerrar la discusión, el CAIB organizó ensayos en el Southwest Research Institute de San Antonio (Texas): un cañón de nitrógeno comprimido disparaba bloques de la misma espuma contra paneles reales montados como en el ala. El primero contra RCC, un panel 6, se agrietó pero no se abrió. El 7 de julio de 2003 le tocó a un panel 8 que había volado 26 misiones en el Atlantis: el bloque de 1,67 libras, disparado a unos 850 km/h con el ángulo estimado, abrió un agujero de unos 41 por 43 cm y rompió la junta entre los paneles 8 y 9. La pregunta quedó respondida.

¿Cuánto agujero aguantaba el ala?

Cuatro tamaños de brecha del informe del CAIB, dibujados a la misma escala. Elige uno.

0,6 cm 15 cm 25 cm 41 × 43 cm 25 cm

Círculos a escala con fines divulgativos (el de 0,6 cm, algo ampliado para que se vea); la brecha real tuvo forma irregular y su tamaño exacto nunca se sabrá. Fuentes: CAIB, vol. I, apartados 3.3, 3.6, 3.8 y 6.4.

La historia de la espuma: un riesgo que se volvió costumbre

Las especificaciones prohibían que el tanque soltara restos que pudieran dañar el orbitador. Sin embargo, el CAIB encontró pérdidas de espuma en más del 80 % de las 79 misiones con imágenes suficientes, y la rampa del bípode izquierdo se había soltado al menos seis veces antes de STS-107. Cada vuelo que volvía con losetas marcadas reforzaba la idea de que era un problema de mantenimiento. Ese historial de regresos sin incidentes fue, precisamente, el mecanismo del accidente.

1983STS-7 · primera pérdida conocida
1990STS-32R · segunda
1992STS-50 · tercera
1992STS-52 · no detectada
1994STS-62 · no detectada
2002STS-112 · sexta
2003STS-107 · séptima
Primera pérdida conocida de la rampa del bípode izquierdo, el 18 de junio de 1983. Nunca se resolvió por qué se soltaba: el CAIB concluyó que intervenía una combinación de factores, con defectos internos en una espuma rociada a mano.
Un fragmento golpeó las losetas del Atlantis a los 85 segundos. La tripulación vio el daño con la cámara del brazo robótico; el comandante, Robert «Hoot» Gibson, dijo que parecía «acribillado con una escopeta». Volvió con 707 marcas y una loseta arrancada, y se salvó porque debajo había una placa gruesa de aluminio. El Columbia no llevaba brazo robótico en STS-107.
Un trozo grande de la rampa golpea un acelerador del Atlantis. Por primera vez, un suceso así no se clasifica como anomalía de vuelo, y en la revisión de STS-113 se acepta formalmente que es seguro volar con pérdidas de espuma. Para el CAIB, esa decisión animó a razonar igual con STS-107.
Un analista de Boeing con poca experiencia en Crater lo aplicó a un bloque estimado en 1.200 pulgadas cúbicas, cuatrocientas veces el máximo validado. El modelo predijo una penetración mayor que el espesor de la loseta, pero se juzgó que no pasaría de su capa densificada, y los expertos en protección térmica no revisaron esa interpretación.

Fuente: CAIB, vol. I, apartados 3.2, 6.1 y 6.3 y figura 6.1-7. Las pérdidas de STS-52 y STS-62 no se detectaron hasta que el CAIB pidió revisar las imágenes de todos los lanzamientos.

Cuando el sistema aprende a no asustarse de lo que debería asustarle

El CAIB concluyó que la cultura de la NASA tuvo tanto que ver con el accidente como la espuma, y dedicó un capítulo a compararlo con el Challenger bajo el título «Ecos del Challenger». Desde el principio entendió que el accidente probablemente no era «un suceso anómalo y aleatorio», sino algo arraigado en la historia y la cultura del programa, y dio a las causas organizativas el mismo peso que a la física. Estas cuatro ideas resumen cómo se manifestó en STS-107.

Idea 01
Normalización de la desviación

Término de la socióloga Diane Vaughan, acuñado con el Challenger: cuando una anomalía se repite sin consecuencias, pasa a estar «dentro de la experiencia» y la alarma baja sin que nadie lo decida.

Veinte años de espuma sin consecuencias graves.

Idea 02
La incertidumbre como argumento para no mirar

Los ingenieros pedían imágenes para acotar el daño; los gestores pedían pruebas del daño antes de pedir imágenes. Un círculo cerrado.

La pregunta que se hizo fue «¿quién pide las fotos?», no si hacían falta.

Idea 03
El lenguaje construye el riesgo

Llamar «turnaround» a un impacto lo manda al carril del mantenimiento. El CAIB criticó además las diapositivas con viñetas donde lo importante quedaba enterrado.

El 24 de enero, el equipo de gestión concluyó que no había riesgo para el vuelo, sino trabajo de mantenimiento.

Idea 04
La deriva silenciosa hacia el riesgo

Pequeñas concesiones razonables, presión de calendario y presupuesto y la idea de un vehículo «operativo» y no experimental fueron estrechando los márgenes.

13 retrasos y un calendario apretado por la Estación.

Más allá de la cadena de fallos

Para la parte organizativa, el CAIB consultó a especialistas en organizaciones de alta fiabilidad y en teoría organizativa, entre ellos Diane Vaughan, y celebró un foro sobre programas de seguridad en el que participó Nancy Leveson, profesora del MIT y autora del modelo STAMP. Desde ese enfoque, un accidente no es solo una fila de fichas de dominó, sino la pérdida de control sobre las restricciones de seguridad. Aplicado a STS-107, la pregunta no es por qué los ingenieros no hicieron llegar su preocupación, sino por qué el sistema estaba montado para que no pudiera llegar, y por qué procesó la incertidumbre como una señal para cerrar el asunto y no para investigarlo.

Retrato de Nancy Leveson
Nancy Leveson, profesora del MIT y autora del modelo STAMP.
Foto: MIT (licencia no libre)

La causa oficial

Causa física · CAIB, resumen ejecutivo

«La causa física de la pérdida del Columbia y su tripulación fue una brecha en el sistema de protección térmica del borde de ataque del ala izquierda, causada por un trozo de espuma aislante que se separó de la rampa del bípode izquierdo del tanque externo 81,7 segundos después del lanzamiento y golpeó el ala en las inmediaciones de la mitad inferior del panel de carbono-carbono reforzado número 8. Durante la reentrada, esa brecha permitió que el aire sobrecalentado penetrara el aislamiento del borde de ataque y fundiera progresivamente la estructura de aluminio del ala izquierda, debilitándola hasta que las fuerzas aerodinámicas crecientes provocaron la pérdida de control, el fallo del ala y la ruptura del orbitador.»

Causa organizativa · CAIB, resumen ejecutivo

Arraigada en la historia y la cultura del programa: recursos limitados, prioridades cambiantes, presión de calendario y un vehículo tratado como operativo y no experimental. De ahí, prácticas dañinas: confiar en los éxitos pasados en lugar de en la buena ingeniería, barreras que ahogaban la información crítica y el desacuerdo profesional, falta de gestión integrada y una cadena de mando informal al margen de las normas.

Traducción y resumen propios del resumen ejecutivo del volumen I.
Espuma rociada a mano en la rampa, con defectos internos.
Diseño y hardware
Un borde de ataque frágil, nunca ensayado con espuma.
Diseño y hardware
Cámaras degradadas: ninguna vio bien el golpe.
Análisis y medios
Crater fuera de su rango y el RCC juzgado a ojo.
Análisis y medios
Imágenes anuladas porque nadie tenía un «requisito».
Decisiones en la misión
Gestión poco activa: cinco reuniones en dieciséis días.
Decisiones en la misión
Espuma normalizada tras STS-112 y la revisión de STS-113.
Organización
Seguridad sin voz propia: los responsables consultados no actuaron.
Organización
Canales que no escalaban las dudas de los ingenieros.
Organización
El nodo 2 de la Estación, previsto para el 19 de febrero de 2004, marcaba el ritmo.
Calendario y presupuesto
Una década de recortes de plantilla y presupuesto.
Calendario y presupuesto

Quiénes formaron la junta

La junta arrancó con ocho miembros: Gehman como presidente, seis responsables de seguridad militares y civiles designados por su cargo, como preveía el plan de contingencias, y el director de un centro de la NASA. Entre febrero y marzo se sumaron cinco más, de la industria, la universidad y la política espacial, hasta trece: el mismo número que tuvo la Comisión Rogers del Challenger.

Retrato oficial de Almirante (ret.) Harold W. Gehman Jr.
Presidente
Almirante (ret.) Harold W. Gehman Jr.

Marina de EE. UU., retirado. Nombrado el mismo 1 de febrero.

Retrato oficial de Contralmirante Stephen A. Turcotte
Armada
Contralmirante Stephen A. Turcotte

Comandante del Centro de Seguridad Naval.

Retrato oficial de General de división John L. Barry
Fuerza Aérea
General de división John L. Barry

Representante del Mando de Material de la Fuerza Aérea.

Retrato oficial de General de división Kenneth W. Hess
Fuerza Aérea
General de división Kenneth W. Hess

Jefe de Seguridad de la Fuerza Aérea.

Retrato oficial de General de brigada Duane W. Deal
Fuerza Aérea
General de brigada Duane W. Deal

Representante del Mando Espacial de la Fuerza Aérea.

Retrato oficial de Dr. James N. Hallock
Departamento de Transporte
Dr. James N. Hallock

Director de Seguridad Aérea del Centro Volpe.

Retrato oficial de Steven B. Wallace
FAA
Steven B. Wallace

Director de Investigación de Accidentes de la FAA.

Retrato oficial de G. Scott Hubbard
NASA
G. Scott Hubbard

Director del Centro Ames, en la plaza de la NASA. Siguió los ensayos de impacto.

Retrato oficial de Roger E. Tetrault
Industria
Roger E. Tetrault

Expresidente de McDermott International. Desde el 6 de febrero.

Retrato oficial de Dra. Sheila E. Widnall
MIT
Dra. Sheila E. Widnall

Catedrática del MIT y exsecretaria de la Fuerza Aérea. Desde el 15 de febrero.

Retrato oficial de Dr. Douglas D. Osheroff
Stanford
Dr. Douglas D. Osheroff

Nobel de Física, Universidad de Stanford. Desde el 5 de marzo.

Retrato oficial de Dra. Sally K. Ride
Universidad de California
Dra. Sally K. Ride

Primera mujer estadounidense en el espacio y miembro de la Comisión Rogers del Challenger. Desde el 5 de marzo.

Retrato oficial de Dr. John M. Logsdon
Universidad George Washington
Dr. John M. Logsdon

Director del Instituto de Política Espacial. Desde el 5 de marzo.

Retratos oficiales del Columbia Accident Investigation Board (obra del Gobierno de EE. UU., dominio público), en el archivo del sitio del CAIB de la Universidad del Norte de Texas. Cargos según el apéndice A del informe.

Las víctimas y la memoria

Rick Husband, William McCool, Michael Anderson, Kalpana Chawla, David Brown, Laurel Clark e Ilan Ramon tenían entre 41 y 48 años. Seis eran astronautas de la NASA y Ramon, el primero de Israel; todos salvo Chawla, ingeniera aeroespacial nacida en la India, eran militares, y Brown y Clark, además, médicos de vuelo. El CAIB decidió no publicar los detalles de la muerte de la tripulación y aquí seguimos el mismo criterio. El accidente tuvo también un coste en tierra: el 27 de marzo de 2003, un helicóptero de la búsqueda se estrelló por un fallo mecánico en el Bosque Nacional Angelina, en Texas, y murieron el piloto Jules F. «Buzz» Mier Jr. y Charles Krenek, del Servicio Forestal de Texas. El informe del CAIB los recuerda en su primera página, junto a los siete astronautas.

La tripulación del STS-107

Edad de cada tripulante. Pulsa un nombre para ver cómo se le recuerda.

NASA (EE. UU.)Agencia Espacial de Israel
🕊️
2 de febrero de 2004
Memorial en Arlington

Sección 46, junto al memorial del Challenger: la silueta del transbordador con los siete nombres y siete estrellas.

🔴
2 de febrero de 2004
Las Columbia Hills, en Marte

Siete colinas junto al lugar de aterrizaje del rover Spirit, una por astronauta.

🪟
27 de junio de 2015
«Forever Remembered»

En Kennedy, bajo el Atlantis: los seis marcos de las ventanas delanteras del Columbia.

Siete asteroides con su nombre

Descubiertos por Eleanor Helin en Palomar en julio de 2001 y bautizados en agosto de 2003. Orbitan entre Marte y Júpiter y miden de 5 a 7 km.

51823Rickhusband51824Mikeanderson51825Davidbrown51826Kalpanachawla51827Laurelclark51828Ilanramon51829Williemccool

La mayor búsqueda de restos de la historia

Los restos llevaban propergoles tóxicos, depósitos a presión y pequeñas cargas pirotécnicas, así que lo primero fue avisar a la población de que no los tocara. Después vinieron meses de trabajo a pie, desde el aire y bajo el agua, cuya primera prioridad fueron los restos de la tripulación. Según el CAIB, la colaboración de los vecinos fue ejemplar.

+25.000personas de 270 organizaciones
+1,5 Mde horas de búsqueda
≈9.300 km²rastreados (2,3 millones de acres)
+84.000piezas recuperadas, el 38 % del peso en seco
Por tierra
Los brigadistas forestales, habituados a trabajar en cuadrícula, peinaron en equipos de 20 una franja de 3 km a cada lado de la trayectoria y superaron las 1.000 piezas diarias.
Desde el aire y bajo el agua
37 helicópteros y siete aviones ampliaron la búsqueda hasta 8 km a cada lado, y ocho equipos de buceo exploraron dos lagos con visibilidad de pocos centímetros.
En tierra
Nadie resultó herido por la caída de los restos, aunque hubo sustos: una pieza cayó entre dos depósitos de gas cerca de Nacogdoches. Una amnistía de varios días animó a devolver las piezas guardadas como recuerdo.
La reconstrucción
Cada pieza se situaba con GPS y pasaba por un centro de recogida antes de viajar a Kennedy, donde se colocó sobre una cuadrícula con la forma del orbitador y se reconstruyó en 3D el borde de ataque izquierdo.
Restos del Columbia colocados sobre una cuadrícula en el suelo del hangar de reconstrucción del Centro Espacial Kennedy
Los restos del Columbia, ordenados sobre la cuadrícula con la silueta del orbitador en el hangar de reconstrucción de Kennedy. Foto: Space.com / Future plc, atribuida a la NASA (licencia no libre)

Fuente: CAIB, vol. I, apartado 2.7. La búsqueda terminó a principios de mayo de 2003.

Lecciones y legado

El informe del CAIB hace 29 recomendaciones. Quince eran condición para volver a volar y atacan sobre todo la causa física: que el tanque deje de soltar espuma, ver mejor el vehículo durante el ascenso e inspeccionar y reparar el escudo en órbita. Las otras catorce nacen casi todas de las causas organizativas; la junta las llamó recomendaciones «para seguir volando». La numeración remite al capítulo del informe que justifica cada una.

Las 29 recomendaciones del CAIB

Mostrando 29 recomendaciones. En rojo, las previas al regreso al vuelo.

  • R3.2-1
    Tanque externoEliminar en origen la pérdida de aislamiento del tanque, sobre todo junto al bípode.
  • R3.3-2
    Escudo térmicoEndurecer RCC y losetas frente a impactos y medir su resistencia real.
  • R3.3-1
    Escudo térmicoInspeccionar todo el RCC con técnicas no destructivas.
  • R6.4-1
    Escudo térmicoInspeccionar y reparar el escudo en órbita, con o sin la Estación, al principio de cada misión.
  • R3.4-1
    ImágenesTres vistas útiles del ascenso, como condición para lanzar.
  • R3.4-2
    ImágenesImágenes de alta resolución del tanque tras separarse.
  • R3.4-3
    ImágenesImágenes de alta resolución de la cara inferior de las alas y su borde de ataque.
  • R6.3-2
    ImágenesFotografiar cada misión en órbita con medios nacionales, como requisito estándar.
  • R4.2-1
    HardwareEnsayar y certificar los atrapapernos de los aceleradores.
  • R4.2-3
    Procesos en tierraDos personas como mínimo en cierres finales y en la espuma aplicada a mano.
  • R4.2-5
    Procesos en tierraVolver a la definición estándar de «objeto extraño» en Kennedy.
  • R6.2-1
    CalendarioUn calendario coherente con los recursos, sin riesgos ocultos por cumplir plazos.
  • R6.3-1
    FormaciónEntrenar al equipo de gestión con contingencias graves en órbita.
  • R9.1-1
    OrganizaciónPlan para crear la autoridad técnica y la seguridad independientes, con informes anuales al Congreso.
  • R10.3-1
    DocumentaciónFotografías digitales de cierre de los subsistemas críticos.
  • R3.3-3
    Escudo térmicoPoder reentrar con daños menores en el borde de ataque.
  • R3.3-4
    Escudo térmicoEnsayos destructivos del RCC ya volado.
  • R3.3-5
    Escudo térmicoEvitar que la imprimación de zinc de la plataforma dañe el RCC.
  • R3.8-1
    Escudo térmicoRepuestos de RCC suficientes para no decidir bajo presión.
  • R3.8-2
    AnálisisModelos de daño validados, con umbrales que obliguen a actuar.
  • R3.6-1
    DatosModernizar los sensores del registrador auxiliar.
  • R3.6-2
    DatosUn registrador reconfigurable en vuelo.
  • R4.2-2
    HardwareInspeccionar todo el cableado, también el inaccesible.
  • R4.2-4
    HardwareIgual protección frente a basura espacial que la Estación.
  • R7.5-1
    OrganizaciónAutoridad técnica independiente, sin calendario ni costes a su cargo, única que concede exenciones.
  • R7.5-2
    OrganizaciónSeguridad con mando directo sobre todo el programa y recursos propios.
  • R7.5-3
    OrganizaciónUna oficina que integre todo el programa, orbitador incluido.
  • R9.2-1
    FuturoRecertificar el vehículo antes de volar más allá de 2010.
  • R10.3-2
    DocumentaciónModernizar los planos de ingeniería.

Resumen propio de la lista del capítulo 11 del informe del CAIB (vol. I, págs. 225–227). Texto completo en el informe.

Después del Columbia: volver a volar mirando

El regreso no se planteó como «volvemos y ya», sino como un examen. Un grupo independiente presidido por los astronautas Thomas Stafford y Richard Covey revisó las quince recomendaciones previas y en junio de 2005 dio por cumplidas doce; el endurecimiento del orbitador, la eliminación de restos del tanque y la reparación en órbita quedaron a medias. El Discovery despegó el 26 de julio de 2005, veintinueve meses después del accidente, y las nuevas cámaras vieron cómo se soltaba un trozo de casi un metro de otra rampa de espuma en la que nadie había puesto el foco. Esta vez se inspeccionó el orbitador en órbita y la flota se quedó en tierra hasta corregirlo: el siguiente vuelo fue en julio de 2006.

Diseño
Adiós a la rampa del bípode

Se eliminó la rampa del bípode y, tras STS-114, otras rampas del tanque.

Respuesta a R3.2-1 · NASA, 2003–2006
Tecnología
Mirar el escudo en cada misión

Una pértiga con láser y cámaras en el brazo robótico revisa el borde de ataque en cada vuelo. De la fe en el escudo a su verificación.

Respuesta a R6.4-1 y R3.4-3 · desde STS-114
Procedimientos
La voltereta ante la Estación

Antes de acoplarse, el orbitador giraba para que la Estación fotografiara su panza.

Respuesta a R6.4-1 · desde STS-114
Tecnología
Más ojos en el despegue

Más cámaras en tierra, en aviones y en el propio tanque.

Respuesta a R3.4-1 y R3.4-2
Procedimientos
Un plan B en tierra

La Estación como refugio y un segundo transbordador preparado para un rescate, también para la última misión al Hubble.

NASA, 2005–2009
Regulación
Un examen externo

El grupo Stafford-Covey vigiló las quince recomendaciones previas.

Informe final, junio–agosto de 2005
Consecuencias
El final del transbordador

El programa terminó en 2011, tras completar la Estación, sin perder otra tripulación en 22 vuelos más.

Respuesta a R9.2-1 · 2004–2011

Lo que no se arregla con una pieza nueva

Los cambios técnicos se pueden medir; los organizativos, mucho menos. El CAIB pidió una autoridad técnica independiente del calendario y del presupuesto y una organización de seguridad con mando propio, porque el escepticismo técnico no puede depender del valor de un ingeniero en una reunión: tiene que estar escrito en la estructura. Por eso su informe se estudia hoy mucho más allá del espacio, en aviación, medicina o energía, y conecta con ideas como la cultura justa, en la que avisar de una preocupación no se castiga, sino que es la conducta que el sistema premia.

La espuma llevaba veinte años cayendo y los transbordadores siempre habían vuelto a casa. Ese era el problema. En seguridad, que algo no haya pasado todavía no prueba que no pueda pasar: es una pregunta que alguien tiene que seguir haciéndose.

Fuentes y referencias

⚠️ Nota sobre las fuentes. La referencia es el volumen I del informe del CAIB, con horas en EST que hemos pasado a UTC y a la hora de Texas; los volúmenes II a VI no se han revisado. Algunos datos son rangos: la velocidad del impacto (670–922 km/h; mejor estimación, 877 km/h), el tamaño de la espuma y el de la brecha, que nunca se conocerá. El rescate con el Atlantis es un estudio posterior con supuestos favorables. No constan las horas de vuelo de Chawla, Clark y Ramon.
Oficial
Columbia Accident Investigation Board — Report, Volume I, agosto de 2003 (248 págs.) PDF en govinfo.library.unt.edu →Fuente principal: causa, cronología, investigación, búsqueda, tripulación, miembros y recomendaciones.
Oficial
NASA — Columbia chronology: cronología del vuelo y de la reentrada, segundo a segundo nasa.gov →
Oficial
NASA — Biografías oficiales de los astronautas del STS-107 (horas de vuelo, misiones anteriores) nasa.gov →
Oficial
NASA JPL — «NASA dedicates Mars landmarks to Columbia crew» (2 de febrero de 2004) jpl.nasa.gov →
Archivo
Arlington National Cemetery — Space Shuttle Columbia Memorial arlingtoncemetery.mil →
Base de datos
Wildland Fire Lessons Learned Center — Shuttle recovery helicopter crash, 2003 lessons.wildfire.gov →
Prensa
Spaceflight Now — Resumen del informe del CAIB y crónica del ensayo de impacto del 7 de julio de 2003 spaceflightnow.com →También: sinopsis del informe.
Prensa
Space.com — «NASA fails to fully meet final return to flight recommendations» (27 de junio de 2005) space.com →
Prensa
Astronomy — «NASA grounds shuttle fleet again» (2005) y ficha histórica del Columbia (OV-102) astronomy.com →También: el primer lanzamiento del Columbia.
Divulgativa
Sky & Telescope — «Columbia astronauts memorialized in space»: los asteroides 51823 a 51829 skyandtelescope.org →
Divulgativa
collectSPACE — Exposición «Forever Remembered» en el Centro Espacial Kennedy (junio de 2015) collectspace.com →
Divulgativa
The Afterword — «A Runrig story»: el CD de Laurel Clark recuperado entre los restos theafterword.co.uk →
Imágenes
CAIB y NASA — Retratos oficiales de los miembros de la junta (archivo del sitio del CAIB) y de la tripulación (Wikimedia Commons), obras del Gobierno de EE. UU. en dominio público · mapas y esquemas propios con mapa base de Natural Earth.
Episodio 22 · Despresurizados

Columbia STS-107 (2003)

81,7 segundos después del despegue, un trozo de espuma decidió el final de una misión que duraría dieciséis días más. Te contamos cómo se vio, cómo se discutió y por qué nadie llegó a mirar el ala.

Anterior
Anterior

American Airlines 191: 31 segundos

Siguiente
Siguiente

Eastern Air Lines 401: la bombilla que distrajo a una cabina