En aviación hay muchas formas de decir algo, pero solo una correcta. Pilotos y controladores usan frases fijas, palabras reservadas y hasta un alfabeto propio. A quien lo escucha por primera vez le puede parecer rígido o exagerado, pero detrás de esa rigidez hay accidentes concretos. Estos son tres que ya hemos contado en el podcast, puestos uno al lado del otro.
Los Rodeos, 1977: una frase que significaba dos cosas
Tenerife, 27 de marzo de 1977. Niebla cerrada en el aeropuerto de Los Rodeos, saturado de aviones desviados. El Boeing 747 de KLM está en la cabecera de la pista y su copiloto comunica a la torre que están «en despegue». Para la tripulación, la frase describía lo que ya estaba ocurriendo. Para el controlador, podía significar que estaban en posición, esperando.
La torre respondió con un «OK» y pidió que esperaran, que ya les avisaría. Pero esa segunda parte coincidió en la frecuencia con una transmisión del Pan Am, que avisaba de que seguía rodando por la pista. Las dos señales se pisaron y en la cabina del KLM solo se entendió con claridad el «OK». El resultado fue el accidente más grave de la historia de la aviación: 583 muertos.
Desde entonces, la palabra «despegue» quedó reservada para un único uso: autorizar el despegue o cancelarlo. En cualquier otro momento se habla de «salida». Y se reforzó la colación, la práctica de repetir la instrucción recibida para que quien la dio pueda comprobar que se ha entendido bien.
Avianca 052, 1990: la palabra que nunca se dijo
Nueva York, 25 de enero de 1990. Un Boeing 707 de Avianca llega desde Medellín después de más de una hora de esperas por el mal tiempo y el tráfico. El combustible se acaba. La tripulación pide «prioridad» y llega a decir que se están quedando sin combustible, pero nunca pronuncia las palabras que ponen en marcha el protocolo de emergencia: ni «emergencia» ni «mayday».
Para el control de Nueva York, aquel vuelo pedía preferencia, pero no estaba en peligro inmediato. Tras una aproximación frustrada, los motores se fueron parando por falta de combustible y el avión cayó en Cove Neck, en Long Island. Murieron 73 de las 158 personas a bordo.
El caso dejó dos lecciones. La primera: hay palabras que no se negocian, y una emergencia se declara con su nombre. La segunda: el idioma importa. Las comunicaciones las llevaba el copiloto, y entre su inglés y la fraseología estándar del control de Nueva York se perdió la urgencia de lo que pasaba en la cabina. Años después, la OACI fijó un nivel mínimo obligatorio de inglés para pilotos y controladores en vuelos internacionales.
Überlingen, 2002: dos voces que decían lo contrario
Sur de Alemania, noche del 1 de julio de 2002. Un Tupolev 154 de Bashkirian Airlines y un Boeing 757 de carga de DHL vuelan a la misma altitud en rumbo de colisión. En el centro de control de Zúrich hay un único controlador atendiendo dos puestos, con el sistema telefónico principal fuera de servicio por mantenimiento.
Cuando el controlador se da cuenta, ordena descender al Tupolev. Casi a la vez, el TCAS de ese mismo avión le ordena subir. La tripulación obedece al controlador. En el 757, el TCAS ordena bajar, y la tripulación obedece al TCAS. Los dos aviones descienden y chocan. Murieron 71 personas, muchas de ellas niños.
Después de Überlingen quedó establecido sin ambigüedad que una orden del TCAS se sigue siempre, aunque el controlador diga lo contrario, y que el piloto debe avisar al controlador de que está maniobrando por esa alerta. Lo explicamos paso a paso en la entrada sobre el TCAS.
Lo que tienen en común
En los tres casos nadie mintió ni ocultó nada. Todos creían que se estaban entendiendo, y ese es precisamente el peligro: una comunicación que falla sin que nadie se dé cuenta. La respuesta de la aviación fue quitar margen a la interpretación: frases fijas, palabras reservadas, repetir lo que se recibe, declarar la emergencia con su nombre y una regla clara sobre a quién se obedece cuando dos voces se contradicen. Hasta las letras se deletrean de una forma pactada, como contamos en la entrada del alfabeto radiofónico.
Si quieres conocer cada caso con calma, aquí tienes los episodios y las investigaciones completas:
Los Rodeos: episodio 1 · investigación
Avianca 052: episodio 8 · investigación
Überlingen: episodio 2 · investigación
Imagen de portada: torre de control del aeropuerto de Tenerife Norte. Foto: Aisano, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

